A partir de ahora y en adelante,
hasta que el cuerpo aguante
porque mi alma ya no está.
La dejé guardada
en el armario de las cosas viejas,
maltrechas y heridas,
donde hoy, simplemente,
no quiero mirar.
Tan sólo pido al tiempo
que me espere,
que te aguarde, madre,
siquiera una noche más
para que yo pueda arrullarte
quizá una última nana
o un beso ahogado en el aire
junto a un te quiero olvidado.
Tan sólo pido eso, nada más.
Esta madrugada vierto aquí toda mi pena, seca de dolor… Así salió.
5 rumores
