A partir de ahora y en adelante,
hasta que el cuerpo aguante
porque mi alma ya no está.
La dejé guardada
en el armario de las cosas viejas,
maltrechas y heridas,
donde hoy, simplemente,
no quiero mirar.
Tan sólo pido al tiempo
que me espere,
que te aguarde, madre,
siquiera una noche más
para que yo pueda arrullarte
quizá una última nana
o un beso ahogado en el aire
junto a un te quiero olvidado.
Tan sólo pido eso, nada más.
Esta madrugada vierto aquí toda mi pena, seca de dolor… Así salió.
Junio 11th, 2007 at 11:53
Si es que hay que quereros…..(aunque me seais unas envidiosillas…). Apaisadas estamos todas cuando una de nosostra está triste. Por eso y como el “apaisamiento” no favorece en nada la figura….ARRIBA; ESBELTAS y LUCHADORAS….¡¡¡¡¡¡¡¡somos nosotras recordad¡¡¡¡¡
Junio 12th, 2007 at 19:46
hola cariño, como siempre me has conmovido, pero no es dificil ya que voy a alquilarme por horas como plañidera, creo que se me da muy bien, aunque no por ello infravoloro tus versos que además de sinceros son hermosos.
hablamos pronto.
Junio 13th, 2007 at 11:57
Ese poema además de entenderlo me ha encantado; quizá porque este sí que realmente te salió del alma. Sabes que puedes contar conmigo, siempre; y que te quiero mucho.
Junio 13th, 2007 at 19:59
@ vendredi…espero que subas pronto tus aventuras pintorescas de Firenze, con fotos inclusive, yo ya hice el cursillo intensivo esta mañana, así que no tienes más que preguntarme, besitos envidiosos.
@ Cristina, eres simplemente un encanto. Gracias, por todo.
@ Nico…cielo, yo también te quiero.
Junio 17th, 2007 at 0:04
Aunque mi rumor llega tarde no por eso es menos profundo, como la tristeza que comparto contigo. Sabes que soy mujer de pocas palabras, al menos escritas, pero quiero que sepas que yo tambien la voy a echar de menos. Te quiero, amiga.